Le Pen y la Liga Norte han encontrado un alumno aventajado en España. Unos seguidores se han alineado con la política racista y xenófoba de la ultraderecha europea, sin sus formas estridentes. Ideas extremistas bajo una pátina de moderación.
El PP ha pasado de querer negar a los inmigrantes el padrón y excluirles de la sociedad por la vía de negar su existencia a alentar su cacería. Eso sólo tiene un nombre: apología de la violencia. ¿Cuál es el siguiente paso?
El PP ha pasado de arrogarse el papel de defensor de los derechos humanos a amparar la cacería –por ahora virtual- de inmigrantes. No cabe mayor hipocresía.
Visto lo visto, Rajoy o desautoriza y exige responsabilidades o será cómplice de esta deriva xenófoba.
