Todos los que han pasado por La Moncloa han recibido ataques furibundos y críticas en muchos casos desproporcionadas e injustas mientras han permanecido en el cargo, y todo ellos han recibido también después el reconocimiento general de algunas de las cosas importantes que, más allá de sus errores, han hecho por su país.
Somos extraordinariamente sectarios con el que está y muy generosos con el que ya se ha ido (y si se ha ido del todo, entonces lo que suele ser desproporcionado son los elogios, la suma de todas las maldades se transforma entonces en un catálogo de virtudes).
Suárez condujo la transición democrática y declaró el final de la guerra civil y el principio de la reconciliación. Calvo Sotelo heredó la Presidencia del Gobierno en una situación de máximo peligro para la democracia y mantuvo el edificio con dignidad, lo que no era fácil. Felipe González metió a España en Europa y construyó el Estado del Bienestar (sanidad para todos, educación para todos, pensiones garantizadas). Aznar impulsó el crecimiento económico, luchó eficazmente contra ETA y dotó a la derecha española de lo que nunca había tenido: un partido político de verdad.
Todo eso es fácil admitirlo ahora. Pero hubiera sido justo reconocerlo también entonces. Y aunque se trata de cosas evidentes, muy pocos –salvo sus incondicionales– hubieran estado dispuestos a decirlo públicamente en su momento. Es como si por principio estuviera mal visto hablar bien del que manda.
Zapatero está lejos de acabar su trayectoria como Presidente del Gobierno y aún le quedan muchas cosas buenas -y algunas regulares o malas, como es natural- por hacer.
Pero ya lleva tiempo suficiente en el cargo como para que sepamos algunas de las cosas que ha hecho hasta ahora por su país.
Sabemos, por ejemplo, que es el presidente que ha sentado a España en la mesa de las grandes decisiones mundiales en el momento fundacional de un nuevo orden económico internacional, el más crucial de las últimas décadas.
Sabemos que es el presidente que está consiguiendo que la sociedad española dé un paso de gigante en el camino de la igualdad real entre las mujeres y los hombres, que es la gran revolución del mundo contemporáneo. El que ha convertido en una causa personal la lucha contra la violencia de género. El que ha puesto fin a la discriminación legal y social de los homosexuales.
Sabemos que está logrando que España pase por la peor crisis económica en varias generaciones salvaguardando la estabilidad política y la paz social. Es decir, sin permitir que además de la economía y el empleo se deteriore también la convivencia.
Sabemos que está empeñado en una modernización económica y social que nos introduzca de lleno en el siglo XXI y en la era tecnológica y medioambiental. Con todos sus problemas, pero también con todas sus oportunidades.
Y sabemos, dicho sea con toda la prudencia, que tiene a ETA contra las cuerdas. Que nunca la banda terrorista estuvo tan débil y tan cerca de su final. Aún quieren y pueden matar, es cierto; pero cada vez pueden hacerlo menos de lo querrían.
Son logros importantes para España. Que van acompañados de muchas otras realizaciones derivadas de la tarea de gobierno; y también, por supuesto, de problemas, errores, tropiezos, insuficiencias o conflictos, derivados igualmente de la difícil tarea de gobierno realizada por seres humanos que lo son porque se equivocan.
Cuando deje el puesto y pasen unos años, todos se lo reconocerán sin problemas. Pero lo que tiene mérito es decirlo ahora, cuando lo fácil es acomodarse a la siempre vistosa costumbre de lanzar tomates –o algo peor- al que está en el escenario (o de callarse ante los que lo hacen, aunque ello suponga tirar piedras contra nuestro propio tejado).
La competición política conduce con demasiada frecuencia a pintar la realidad con sólo dos colores; el blanco para nosotros y el negro para nuestros adversarios. Pero la realidad está llena de colores y de matices. Incluso en la películas antiguas, entre el blanco y el negro hay una enorme y maravillosa gama de grises que hay que querer y saber apreciar. Porque en la vida política –y en la vida- el sectarismo es una de las formas más tristes de la ceguera.

Yo no soy Mandela
(con todos mis respetos y admiracion hacia Mandela, y que no le pase nada)
¿De que sirve estar veinti tantos años en la carcel, si despues, la gente de tu pais esta sumida en la pobreza y la ignorancia, y en la enfermedad a causa de la pobreza y de la ignorancia?
¿Realismo? ¿compromiso con “la realidad”?
¿Cuando es “suficiente”?
¿Y …por que no pringas tu primero? o, ¿…por que no pringas tu alguna vez?
…pues por eso yo no soy como Mandela.
En todo estado de derecho, el Gobierno y aún más, la persona que lo preside, está sometido a la fiscalización de sus actos y decisiones por parte de la opinión pública, através, principalmente, aunque no únicamente, de los medios de comunicación.
Hoy toca felicitar al Gobierno de España, no por los logros conseguidos, que también, sino desgraciadamente, por cerrar la boca a todos aquellos que mientras terminan de subirse los pantalones, tratan de convencernos a todos de una supuesta gran “descooooooooooordinación” gubernamental, que como artículo de fe, todo el mundo debe creer, sin demostrarse su existencia.
Y es que en este mundo de contrastes, hablar de negros piratas que van en barco cuando la prudencia invita al silencio, y silenciar las andanzas de blancos filibusteros que van en descapotable, cuando la verdad invita a ser descubierta, sólo puede interesar a extrañas gentes, a buen seguro más grises que brillantes, pero altamente coordinados y orquestados.
Por lo demás, en estos dias en los que la confianza escasea, no hay mayor elogio que regalarla a quien la merece, y aún a riesgo de ser tachado de sectario o algo peor, que de todo hay en la viña, habrá que continuar apoyando la labor del Gobierno presidido por el señor Rodriguez Zapatero, frente a los que salen corriendo, coordinadamente con sus asesores de imagen, dejando a su suerte y ventura a los vecinos, cuando se topan con una banda armada y ante aquellos que no dudarían en usar la fuerza sin ponderar el numero de cajas de pino necesarias para devolverlos a sus casas, pero eso sí, todo muy “cooooooooordinado”.
Salud y suerte para tod@s.
Enemigos de la Democrácia
Sr.Blanco:
La labor del Sr.Zapatero en pro del bien común,a mi juício,se ve atacada,sin argumentos racionales convincentes,por la demagogia de la clerical derecha.Vivimos en un Estado libre,aconfesional,garante,mediante el Estado de Derecho,de todas las libertades típicas y comúnes de cualquier otra democrácia de nuestro entorno democrático y civilizado.Hay,yo lo compuebo cada día,un sector fascista,incrustado,en la derecha de este país.Ayer,durante mi regreso,en tren,dede Girona
a Valencia,pude tener constancia del posible peligro(un joxxxdo nazi,compaňero de asiento que,como ej de la “degradación política de nuestro país“,me enseňaba la foto de su padre[dentista nazi,perfil tiboronil y fenoménico,grasiento, afecto de obesidad mórbida,mirada bovina,gafas similares a las utilizadas por un submanirista,bata blanca ceňida desde el cuello hasta los pies,blandiendo unos alicates-de oro- ,“gracias al oro requisado a los judÍos“]que nos puede afectar.Por suerte nuestra- muy implantada-y querida democracia,está,desde la Justicia y el Estado de Derecho,muy atenta a cualquier peligro/namenaza. Los“movimientos“ de elementos,claramente,vinculados con la derecha más extrema(que,mediante automortificación/autoflagelación de su cúpula,se inflingen autocastigos,2 horas/día, pero que,en el resto de la jornada diária,se dedican a promover insultos/difamaciones en contra en Presidente de Gobierno, elegído por la mayoría de los votantes:Rodrigo Zapatero.)están,taxativamente,condenados a la persecución legal.Estamos,creo, ante “manifestaciones“ radiofónicas de “individuos“ de baja calaňa democrática;elementos,bajo la auto asignación de “periodístas“-y que presentan un claro perfíl de de auténticos fascistas- que tratan de que Espaňa retroceda a los tiempos de la Inquisición-:comediantes de segunda,con sotana o sin ella,vestidos de negro,presumiendo de vasallos de sus amos,exalando odio por todos sus poros,nigromantes de la peor especie; enemigos de la razón y del bien común, que tratan de atacar la pluraridad y diversidad ideológica,sin éxito,a una parte de la sociedad: las Comunidades/partidos de la izquierda democrática defensores de los más débiles de nuestra sociedad.
Ad náusea.
¡Donde dije digo, digo Diego!
Acabo de escuchar a la sra. Aído… ¡¡y ha estado fantástica!!
(es la primera vez que digo esto, lo prometo, quiero decir, que no me caracterizo precisamente por alabarla continuamente).
Y por cierto, ya que envío este mensaje, y en relación…en mi opinión le faltó ayer a sra. de la Vega no sé si la valentía o la posibilidad (por razones de Estado) de la autocrítica. Pero sí que vi humildad. Y en mi opinión, eso es muchísimo, mucho más de eso a lo que estamos acostrumbrados.
¡De la sra. Chacón no digo nada porque no la he escuchado, por nada más!.
Nota: este mensaje que envío ahora tiene su explicación en este otro enviado al post anterior:
http://www.elcuadernodepepeblanco.com/?p=39&cpage=16#comment-927
Todo mi apoyo a José García…
(mensaje Noviembre 25, 2009 en 7:06 pm)